Nuestras preguntas más frecuentes explicadas
¿Qué es el FDM?
FDM son las siglas de Fused Deposition Modeling (Modelado por Deposición Fundida), y es la tecnología de impresión 3D más extendida y conocida, tanto a nivel doméstico como profesional. Es probablemente lo que la mayoría de la gente imagina cuando piensa en una impresora 3D: un cabezal que se mueve de un lado a otro depositando material capa a capa hasta formar la pieza completa.
¿Cómo funciona?
El proceso parte de un filamento sólido, normalmente enrollado en una bobina, que se introduce en el cabezal de la impresora (el hotend). Ahí, una resistencia calienta el material hasta fundirlo parcialmente, y una boquilla muy fina lo va depositando con precisión sobre una base, siguiendo el diseño digital de la pieza. En cuanto el material sale de la boquilla, se enfría y solidifica casi al instante, uniéndose a la capa anterior. Este proceso se repite miles de veces, capa sobre capa, hasta completar la figura por completo, desde la base hasta el último detalle.
Los materiales que usamos
A diferencia de la impresión por resina, donde se trabaja con un líquido fotosensible que se cura con luz UV, el FDM utiliza plásticos termoplásticos en forma de filamento. En Arkevox trabajamos principalmente con tres:
- PLA: el más común, de origen vegetal (almidón de maíz), fácil de imprimir y con un acabado muy limpio. Ideal para piezas decorativas de interior.
- PETG: más resistente y flexible que el PLA, con mejor comportamiento frente a golpes y ligeramente más tolerante a la temperatura.
- ASA: el más resistente de los tres, con muy buena resistencia a los rayos UV y a la intemperie, pensado para piezas que puedan estar expuestas al sol o al exterior.
¿Por qué elegimos FDM?
Aunque la resina ofrece un detalle altísimo, especialmente en miniaturas muy pequeñas, el FDM nos permite trabajar con piezas más grandes, más resistentes al uso diario y, en muchos casos, con opciones de color sólido sin necesidad de pintar, gracias a filamentos ya coloreados. Además, es una tecnología más sostenible y con menor manipulación de químicos, lo que encaja con la forma en que fabricamos nuestras figuras.
En definitiva, cuando hablamos de FDM hablamos de precisión capa a capa: paciencia, calor y plástico convertidos, poco a poco, en un objeto que puedes tocar.




